Hoy siento frío por lo largo de estos días, por lo ancho del camino que he perdido y que no sé, por las horas que no he visto, por tu ausencia y por la mía, por la lluvia, por el frío que me cobija entre los suspiros que el viento se ha llevado con mi fe.
Tu distancia es el naufragio que abatió sobre mi vida las auroras más cansadas, las más tristes despedidas, las noches más solitarias de que tuviera razón y aunque clamo a la cordura a que me libre de estas ansias soy víctima del impulso de mi propio corazón.
Voy a olvidar cada noche andada al filo de tu calle, voy a derrumbar los sueños, a diseminar las ruinas, a liberarte y a dejar que nada halle en tu lugar.
De repente una mañana despertaré lejos de ti y de todo lo que fuera yo.