

"El infierno de los vivos no es algo que será; hay uno, es aquel que existe ya aquí, el infierno que habitamos todos los días, que formamos estando juntos. Dos maneras hay de no sufrirlo. La primera es fácil para muchos; aceptar el infierno y volverse parte de él hasta el punto de no verlo más. La segunda es peligrosa y exige atención y aprendizaje continuos; buscar y saber reconocer quién y qué, en medio del infierno, no es infierno, y hacerlo durar, y darle espacio..."
martes, febrero 20, 2007
Italo Calvino
60
"De pie en un cruce.
y en todas direcciones,
tarde de otoño."
Yamaguchi Seishi
lunes, febrero 19, 2007
Ella-59
Canta felíz.
El lugar de sus sueños,
nunca atardece...
viernes, febrero 16, 2007
jueves, febrero 15, 2007
El Silencio

Todo lo que se escriba en elogio del silencio es poco.
La facultad de callar y ofrecer un espacio a la indeterminación constituye una virtud que no se mide en términos tangibles sino invisibles, siendo la invisibilidad una creación de holgura en el significado de oportunidad y riqueza incalculables.
En el silencio se incluye la enciclopedia general del saber y de ese modo se vuelve sabio quien escucha y no dice. Toda habla nos limita, nos acota, nos determina o nos define. Exceptuando el mágico alcance de la poesía, cada palabra emitida alza una cerca alrededor del concepto imaginable y lo diseca.
El silencio, por el contrario, sin ataduras, sin confines, libera un desaforado caudal de significación en lo no significado y conserva en su interior la potencia de todo lo no dicho...miércoles, febrero 14, 2007
No es que Muera de Amor, Muero de ti - Jaime Sabines
de urgencia mía de mi piel de ti,
de mi alma de ti y de mi boca
y del insoportable que yo soy sin ti.
Morimos en mi cuarto en que estoy solo,
en mi cama en que faltas,
en la calle donde mi brazo va vacío,
en el cine y los parques, los tranvías,
los lugares donde mi hombro acostumbra tu cabeza
y mi mano tu mano
y todo yo te sé como yo mismo.
Morimos en el sitio que le he prestado al aire
para que estés fuera de mí,
Morimos, lo sabemos, lo ignoran, nos morimos
entre los dos, ahora, separados,
del uno al otro, diariamente,
cayéndonos en múltiples estatuas,
en gestos que no vemos,
en nuestras manos que nos necesitan.
viernes, febrero 09, 2007
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Te mecés como péndulo danzante,
como un árbol ahogado por el viento.
Te estremecés como furia encerrada;
como el papel que arde en estas horas en las que te espero.
Antes de dormir pienso en el sello de tu boca,
en el escudo de tus días,
en la espada con la que a veces, me alimentás.
Te espero de noche,
tranparente como la primera vez, capaz de construirme
o idealizado como la ultima;
aquella en la que me dejaste sin habla y sin sueño.
Hoy quiero encontrar esos sueños que te guardan con amor,
o quizá solo con melancolía.


