Amor Finito.
Había quedado sola por primera vez aquella tarde, en esta ciudad, pronto lejana, donde siempre hace frío. Me brillaban los ojos como dos charcos de luz. Afuera, todas mis ilusiones, con un cepillo de dientes, pintaban con mucha paciencia, los colores de un perfecto atardecer: anaranjados, celestes, rosados.
En ese cielo te encontré. Te miré, eras una estrella, me hipnotizabas. Me sentí tan felíz que creí que los huesos se me iban a salir del cuerpo.
Sonreíste, vi un destello brillante en algún lugar de tu boca.
Al amanecer volví a buscarte, ya no estabas. El cielo estaba muy despejado, parecía como si alguien lo hubiera limpiado. Sentí mucho frío.
Desde entonces espero en mi ventana, a mis ilusiones y su espectacular atardecer y a esa extraña estrella de la tarde que siempre apunta a un norte, al nuestro?
viernes, diciembre 02, 2005
La Imagen LV
Publicadas por
Mirna C.
a la/s
2:31 a. m.