Amanece la sangre doliendome, el frío la acompaña.
No veo el sol y todo es raro como mis palabras.
La soledad me entierra a golpes.
Que triste no haber dicho más...
Ahora solo en el mundo del sueño te consigo,
hoy mis brazos se conforman con tu sombra.
Quiero que me salves de tanta hora que me asfixia!
miércoles, septiembre 07, 2005
Otro dia sin sol
Publicadas por
Mirna C.
a la/s
2:46 a. m.