viernes, septiembre 23, 2005

La Imagen XIV

Llegas a mi corazón y tiemblan las paredes desnudas,
tu imagen, hundiéndonos en noches profundas,
se vuelve lluvia en mi mar.
Mis manos tiemblan al pensarte, y mi voz
cuando mi cuerpo te clama: amame!
Esta noche haz temblar mi corazón con tu mirada,
hazme llorar con tus lágrimas y deseame buenas noches.