Mi mirada puede abarcar un pedazo
y mis ojos morir. Se profana el vacío.
La imagen está cercanamente lejos,
su presencia suena en mi.
Para cuando nadie le habló,
todos dijimos mucho.
Cuánto verte y no tocarte...
Es hora y la función aún no acaba.
¿Para qué más?
sábado, septiembre 10, 2005
La Imagen III
Publicadas por
Mirna C.
a la/s
10:55 p. m.